ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL  PARTIDO DE LOS TRABAJADORES DEL ECUADOR

versión digital

EDICIÓN DE MAYO DEL 2005

REBELIÓN DE LOS FORAJIDOS HASTA DERROTAR EL COLONIALISMO IMPERIALISTA Y LAS OLIGARQUÍAS

   

Una nueva gesta del pueblo ecuatoriano se produjo durante los pasados días y culminó con la salida aparatosa del gobierno oligárquico, proyanqui de Gutiérrez, esta lucha realizada en las calles y plazas de algunas ciudades del país y especialmente de la ciudad de Quito, expresa la agudización de las contradicciones del pueblo y la nación ecuatoriana con los imperialistas, y, con las clases dominantes que controlan el poder político del Estado, es esta lid, parte de la primavera de América Latina que resiste heroicamente la ofensiva colonialista del imperialismo estadounidense.

En ningún otro momento de la historia reciente de la nación se ha podido observar, como sucedió en Quito, una decidida participación de familias completas de hombres, mujeres y niños, especialmente de la pequeña burguesía, empobrecida en todos sus estratos por la crisis estructural del capitalismo y agudizada por las políticas aperturistas del libre comercio, el saqueo de nuestros recursos y la transferencia de capital con el criminal pago de la deuda externa, impuestas por el imperio y ejecutadas fielmente por el defenestrado gobernante que ocasionan graves estragos en la economía del Estado ecuatoriano y en la mayoría de su población.

Nuestro pueblo, una vez más, se volcó a las calles y plazas indignado ante el servilismo traidor de Gutiérrez que para cumplir con la agenda del imperialismo y de las oligarquías utilizó todo tipo de maniobras para contar con una mayoría en el Congreso Nacional, en la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía, los Tribunales Electoral y Constitucional; asqueado de las falacias gubernamentales, la corrupción campante de sus agnados, cognados, amigos y familiares; repugnando las disputas de los politiqueros, de la compra venta de conciencias, de los cambios de camisetas, de la demagogia, de la felonía, del toma y daca, de los virajes "pragmáticos" para ocupar los "espacios de poder" repartiéndose la troncha, que han sido prácticas permanentes de todos los partidos políticos llámense de derecha o "izquierda" que se encuentran en los diferentes poderes del Estado.

Esta rebelión de los forajidos como la autodenominara con orgullo el pueblo, va más allá de la exigencia de un simple recambio de piezas en las diferentes instituciones públicas, pues ha cuestionado la política del imperio y las oligarquías y el ejercicio de su poder en el Estado, por eso la consigna coreada en las calles y sentida profundamente por los explotados es la de QUE SE VAYAN TODOS PARA REFUNDAR LA REPÚBLICA, consigna a la que se sumaron otras que condenan al TLC, el Plan Colombia, las privatizaciones de las empresas estatales, entre otras.

Esta rebelión de los forajidos como la autodenominara con orgullo el pueblo, va más allá de la exigencia de un simple recambio de piezas en las diferentes instituciones públicas, pues ha cuestionado la política del imperio y las oligarquías y el ejercicio de su poder en el Estado, por eso la consigna coreada en las calles y sentida profundamente por los explotados es la de QUE SE VAYAN TODOS PARA REFUNDAR LA REPÚBLICA.

En medio de la revuelta popular, los politiqueros presidenciables se quemaron, por su incapacidad histórica de interpretar el sentir popular y se quedaron cortos con su discurso timorato, siendo superados por las mayorías que querían un cambio radical de la sociedad.

Frente a la decisión de provocar un cambio revolucionario en el país, los políticos de derecha y los oportunistas de la falsa izquierda se han alineado con la tesis de tranquilizar al pueblo "frenando el caos y el anarquismo" y continúan defendiendo con vehemencia sus cuotas de poder en las instituciones del Estado burgués.

La sucesión de Alfredo Palacio en el Ejecutivo, la llamada autodepuración de los politiqueros integrantes del Congreso, el nuevo reparto para la elección de otra Corte Suprema de Justicia y de los Tribunales Electoral y Constitucional, así como del Agente Fiscal y Contralor, realizada por los mismos de siempre y su compromiso de continuar con las políticas del gobierno anterior, no les legitima en absoluto ante los ojos del pueblo que mira con rabia que se burlan nuevamente de su aspiración de acabar con la dominación de los explotadores, traidores y corruptos, para asumir con voz y fuerza propia la conducción de los destinos de la Patria.

Identificándose con el sentimiento y necesidades de la mayoría de los pobres de este país, nuestro Partido de los Trabajadores del Ecuador, estuvo en los combates que se sucedieron día tras día, hasta el derrocamiento de Lucio Gutiérrez, convocando y participando en la organización de Asambleas Populares como órganos de poder popular.
Las causas y culpables de la crisis de la Patria se mantienen, las viejas prácticas de los politiqueros corruptos se reeditan, los sectores empobrecidos por este sistema ya no estamos dispuestos a seguir aguantándolos y recuperamos la esperanza de cambio, forjamos en medio de la lucha, la unidad y la organización para debilitar a nuestros enemigos, por eso el Partido de los Trabajadores del Ecuador llama a los heroicos combatientes del pueblo a continuar con la rebelión popular forajida para derrotar a las oligarquías y al imperialismo, emulando las variadas formas de lucha con las que se desarrollaron las jornadas de abril.

1 DE MAYO. A continuar con la rebelión popular

Este primero de mayo, en todo el país, se reeditará una nueva jornada de lucha en la que el pueblo y la clase obrera fortalecidos con las recientes lecciones de unidad y combate, continuará con la rebelión popular contra la política colonial imperialista.

Es en medio de un creciente aislamiento a nivel mundial y especialmente latinoamericano, que el imperialismo norteamericano trata a toda costa de imponer su política de dominación en esta región del planeta.

En América del Sur, la resistencia a la dominación norteamericana se profundiza, con la resistencia armada del pueblo colombiano, los levantamientos insurreccionales de los pueblos de Bolivia, Perú y Ecuador; las expresiones antiimperialistas de los gobiernos progresistas de Venezuela, Brasil, Argentina y Uruguay.

La burguesía imperial norteamericana sabe que la llamada integración regional en el Área de Libre Comercio de las Américas se encuentra en la ruta del fracaso y apela a someter, uno por uno, a los países y pueblos mediante el Tratado de Libre Comercio, para lo cual utiliza el chantaje, la amenaza, la represión, los golpes de estado y la intervención militar.

Nuestro país tiene una enorme importancia geoestratégica para los intereses del imperio del norte, por eso la agenda en este momento, para consolidar su dominio es imponiendo la política neoliberal y la apertura (TLC, Plan Colombia, privatizaciones). Para ello, el imperio se ha propuesto en Ecuador lograr lo siguiente: 1. Contar con un ordenamiento político que le permita salvaguardar sus intereses y un marco jurídico que le brinde seguridad a sus actos de pillaje, desconstituir el Estado nacional mediante "autonomías", privatizar las empresas que se encuentran en sus manos y constreñirlo eliminando su competencia en las áreas sociales, aprobar una legislación para perseguir a los patriotas que luchan contra el imperialismo. 2. Consolidar el aparato represivo presto a reprimir al pueblo y dispuesto a sumarse a la denominada lucha contra el terrorismo aún a nivel internacional. 3. Tener un gobierno servil con todos los instrumentos jurídicos, políticos y represivos, para conseguir la llamada gobernabilidad, que favorezcan las pretensiones económicas y de control geopolítico de las empresas monopólicas y el gobierno de los Estados Unidos.

Como vemos, la nación ecuatoriana está en un momento crucial de su existencia; el gobierno de Alfredo Palacio y los grupos de poder tradicionales, cederán a las exigencias del imperio, por lo que le corresponde al pueblo levantar nuevas jornadas insurreccionales para enfrentar estas políticas antinacionales y antipopulares.

Las maniobras de los partidos políticos en el Congreso Nacional para contar con una nueva mayoría para y por el reparto económico, político y burocrático del país y el Estado. Las contradicciones interburguesas no están dadas para defender a los pobres y a la patria, porque estos sectores que asoman transitoriamente enfrentados, están de acuerdo y sometidos plenamente a los intereses de la política norteamericana.

Por eso nuestro Partido de los Trabajadores del Ecuador llama a los revolucionarios auténticos, a los demócratas y patriotas a construir un gran frente antineoliberal y luchar denodadamente por derrotar la agenda de colonialismo imperialista: el TLC, las privatizaciones, el Plan Colombia, a mantener una línea de independencia frente a las contradicciones interburguesas; los políticos de la oligarquía de cualquiera de los bandos son responsables de la crisis por la que atraviesa el país y no están históricamente llamados a transformar la sociedad, demandamos QUE SE VAYAN TODOS como fue la exigencia de la rebelión popular del 20 de abril, para instaurar una sociedad nueva que nos acerque el socialismo humanista por el que luchamos los explotados.

EDITORIAL.

CRISIS POLÍTICA Y DEMOCRACIA BURGUESA

 

La crisis política que llegó al clímax el 20 de abril con la caída del régimen entreguista de Lucio Gutiérrez y sus aliados el PRE, PRIAN, MPD y Socialismo, determinó el ascenso a la Presidencia de Alfredo Palacios y con él de otro sector de la burguesía que terminará acatando los dictados de la política norteamericana.

El juego político de la burguesía por sus intereses, mostró una pugna entre dos bandos tomando como pretexto la Corte Suprema de Justicia que fuera establecida por Lucio Gutiérrez en diciembre del año anterior. Los actores de este conflicto, entonces, se presentaron como defensores de la "democracia", del régimen constitucional y de los intereses del pueblo. Asimismo, cada bando burgués, lanzó acusaciones recíprocas al otro, de instaurar una dictadura, de violar el estado de derecho, de ser representantes de las oligarquías y de ser enemigos de los sectores populares.

Así, los socialcristianos, encabezados por León Febres Cordero, señalaron que Lucio Gutiérrez instauró en el país un régimen de facto, afirmación que sostuvieron también algunos medios de comunicación, las cámaras de Guayas, la Cámara de Comercio de Quito y Participación Ciudadana, organización financiada por la Embajada de Estados Unidos, conforme lo demuestran las declaraciones de Lars Klassen, portavoz de USAID, quien afirmó que destinó 420.000 dólares para la creación de este grupo. (Diario El Universo, jueves 12 de septiembre de 2002, página A2)

Pero, ¿qué encubría esta pugna?. Para la burguesía, para los "intelectuales" del sistema capitalista, para los representantes de las corrientes liberales, conservadoras, socialdemócratas y de la seudoizquierda, identifican a la democracia -desde su particular interés de clase- con la defensa del orden constitucional, la realización periódica de elecciones, la existencia de partidos políticos, la relativa garantía de ciertos derechos y libertades civiles, así como la presencia de determinadas instituciones que garanticen el orden social vigente. El régimen de democracia burguesa no permite la participación activa de los sectores populares en la toma fundamental de decisiones, éstas están a cargo de los "representantes del pueblo, escogidos en forma democrática, en unas elecciones libres, por los ciudadanos". Mientras tanto el poder del capital continúa intacto, porque jamás el capitalismo se modificará profundamente para transformarse en un régimen democrático, si de por medio no existe un cambio de estructuras.

Lo fundamental es que el tipo de relaciones de producción que se da en nuestra sociedad es capitalista, existiendo por ende una lucha de clases antagónica. Esto es lo que se oculta en los discursos de los distintos sectores políticos de la burguesía en conflicto en el Ecuador: que se trata de una lucha entre los detentadores del poder y los que, como dice Marx, no tienen nada que perder, tan solo las cadenas que los oprimen.

Bajo la forma política de la república parlamentaria con su prensa organizada en las grandes urbes, sus partidos políticos modernos, su poder legislativo, sus alianzas políticas, los fraccionamientos políticos de las clases, la autonomía relativa de la burocracia, el estado representativo moderno lleva al límite máximo de eficacia el dominio político burgués.

Marx y Lenin sostienen que la democracia en el sistema capitalista solamente es una de las formas en que las clases dominantes ejercen su dominio a través del Estado. El marxismo nos enseña que el Estado es un instrumento para la opresión de una clase por otra. Por tanto, el Estado no puede ser neutral. Ya en el Manifiesto Comunista, Marx y Engels explican que "el gobierno del Estado no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa. Bajo un régimen de democracia burguesa formal, cada uno puede decir (¡más o menos!) lo que quiere, pero los bancos y los grandes monopolios deciden lo que va a pasar. Dicho de otra forma, la democracia burguesa es solamente otra manera de expresar la dictadura del gran capital.

De este somero análisis, podemos afirmar con toda certeza que, la verdadera democracia únicamente tendrá vigencia con la sociedad socialista, futuro irrenunciable de la humanidad tras el derrumbamiento del sistema capitalista. Solo los trabajadores, los pobres de este país y del mundo, serán capaces con su acción revolucionaria posibilitar un régimen en el que exista libertad, justicia, igualdad y bienestar común.

UNIDAD DE IZQUIERDA, NECESIDAD HISTORICA

La crisis que sacude los cimientos del mundo capitalista repercute en los países pobres como el nuestro con enormes consecuencias en todos los ámbitos del convivir social.

Lo que nos ha tocado presenciar a los ecuatorianos en estos últimos tiempos a nivel de cúpulas que se disputan el poder del Estado, no es otra cosa que la descomposición moral, política, ética de un sistema que no da más, cuyas políticas bajo el esquema neoliberal globalizante, sólo han contribuido al crecimiento de la pobreza e indigencia.

En su momento, Lucio Gutiérrez y su camarilla generaron una pugna interburguesa entre la oligarquía febrescorderista-borjista y la derecha populista de Abdalá Bucaram, Noboa y Gutiérrez; juego al que se sumaron en la línea de la oferta y demanda dos partidos que se autotitulan de izquierdistas y defensores del pueblo: el MPD y los "Sociolistos", denigrando con sus actitudes de mercaderes los principios de la izquierda y del socialismo. Mientras en los últimos cuatro meses de este año el circo persistió, los problemas de fondo que afectan a los ecuatorianos como el TLC, Plan Colombia, Base de Manta, privatizaciones, sueldos y salarios, despidos de trabajadores del sector público, de la salud, educación, fueron alejados de la conciencia de los ecuatorianos, tras la cortina de humo de la designación de la Corte de Justicia.

Ahora, frente al nuevo momento político cuando la burguesía aprovechó la insurgencia popular que derrocó a Gutiérrez, es indispensable una mayor e indisoluble unidad popular.

Ante esta realidad, hombres y mujeres, patriotas y progresistas, los movimientos sociales, organizaciones políticas de izquierda, movimientos ciudadanos, intelectuales, artistas y personalidades que no hemos hipotecado nuestro futuro, estamos trabajando seriamente por el Ecuador que queremos, por el país en donde podamos vivir con dignidad bajo principios éticos y humanos, de igualdad social, de respeto a los derechos humanos, sin explotados ni explotadores; por eso se viene debatiendo la necesidad de la estructuración de una organización política única que aglutine a todos los sectores organizados que estén dispuestos a trabajar para la toma del poder del Estado en aras de la felicidad de las grandes mayorías.

Esmeraldas:

LIBERTAD PARA PRESOS POLÍTICOS

 

Desde todos los rincones de la patria se levanta la exigencia popular de inmediata libertad de los nueve universitarios esmeraldeños que fueron apresados por la Policía tras allanar los recintos de la Universidad Técnica de Esmeraldas, el pasado 18 de febrero de este año.

El 8 de septiembre del año anterior, el ex Rector Benito Reyes Pazmiño, con el apoyo de pandillas armadas del MPD y la Izquierda Democrática, se apoderó del edificio de la Administración Central, para en una ilegal "elección" usurpar la dirección de la Universidad Técnica.

A pocos días, el 14 de septiembre, continuando con la ola de violencia y con el propósito de impedir las elecciones del día siguiente, las pandillas armadas abalearon a docentes, trabajadores y estudiantes intentando asesinar al Ing. Gustavo Pacheco candidato a Rector por las fuerzas progresistas e hiriendo a Roy Rivera, Vicepresidente de la FEUE y a Fabricio Dueñas, Presidente de LDU.

El movimiento estudiantil tras cinco meses de esta caótica situación, procedió a desalojar de los predios universitarios a las pandillas armadas, el 18 de febrero, día en que el usurpador del Rectorado, Benito Reyes, pidió que la Policía ingrese por la fuerza a la Universidad Técnica, capturando a nueve dirigentes estudiantiles, quienes hasta el momento y al margen de la ley, se encuentran detenidos.

Ante este nuevo ataque contra el movimiento estudiantil revolucionario, es necesario levantar la voz de solidaridad con los presos políticos universitarios y demandar su libertad, exigiendo además que el CONESUP resuelva de manera inmediata este conflicto.

Loja:

ENCUENTRO REGIONAL DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL

Con la asistencia de alrededor de sesenta jóvenes delegados de diversas organizaciones estudiantiles de las provincias de Zamora Chinchipe, Loja y El Oro, se realizó en la ciudad de Loja el I Encuentro Regional del Movimiento Estudiantil secundario y universitario.

Este Encuentro propuso varias alternativas para la consolidación del movimiento estudiantil en la región Sur, entre las que destacan la conformación de un equipo de coordinación para las tres provincias que tenga como objetivo la construcción de la Coordinadora Regional de la Juventud y los Estudiantes; la constitución de los Comités Preparatorios Provinciales para participar en el XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes; y, la organización de un nuevo encuentro regional de la juventud y los estudiantes, en la ciudad de Loja, el próximo 25 de junio de este año.

Concomitantemente con el desarrollo de estas tareas organizativas, el Encuentro Regional adoptó varios compromisos de orden político, destacándose la lucha contra la globalización neoliberal, la defensa de la soberanía nacional, la defensa y desarrollo de nuestra cultura e identidad nacionales, impulsando para ello la lucha por el cambio social.

Tras la caída de Gutierrez.

LA BURGUESÍA PRETENDE PESCAR A RÍO REVUELTO

En el momento actual, tras la caída y huída de Lucio Gutiérrez, el Ecuador enfrenta una nueva edición de las contradicciones entre las clases dominantes como resultado de la agudización de la lucha de clases; y, del desprestigio de la institucionalidad burguesa y del modelo neoliberal.

La pugna hoy entre las clases dominantes, luego de la "sucesión constitucional" de Alfredo Palacio, se evidencia en la lucha por mantener el poder y sus privilegios por parte de los socialcristianos, Pachakutik y la ID, de un lado, a la que se han "sumado" oportunistamente los revisionistas del PCMLE-MPD que estaban con Gutiérrez y al que abandonaron a último momento para cosechar privilegios y canonjías en nombre de un supuesto pragmatismo y lucha por "espacios de poder para desarrollar la política popular", detrás de lo que ocultan su traición; y, de otro lado, el PRE, el PRIAN y lo que queda de Sociedad Patriótica que representan a otra fracción de la burguesía, especialmente costeña que reclama su "derecho" a dirigir el país en nombre de sus millones de dólares y de sus negocios como burguesía exportadora y contrabandista, representados por Noboa y Bucaram.

El imperialismo norteamericano con su títere Gutiérrez cuando en el poder, le sacaron provecho a la pugna interburguesa de los últimos meses, para afirmar las políticas neoliberales y negociar a espaldas de la nación el TLC, para lo cual, coparon todos los espacios de poder del estado burgués: poder jurisdiccional, Congreso, Tribunal Electoral, Tribunal Constitucional; y, trataron a toda costa de tener sus manos el Ministerio Público, la Procuraduría y la Contraloría.

Ahora la pugna, encuentra su escenario principal en el Parlamento burgués y en la disputa por la Corte Suprema de Justicia, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo Electoral. Para tratar de "lavar su honor" los diputados en una desesperada maniobra por mantenerse en sus curules han procedido a destituir a 11 legisladores a quienes consideran "tránsfugas" y con ello, recomponen las fuerzas a su favor disminuyendo la otrora llamada "mayoría institucional".

El coraje popular demostrado en las calles desde enero en Guayaquil, Quito, Cuenca, Loja y otras ciudades del país en contra de la institucionalidad burguesa, al margen de los partidos políticos, con la exigencia de fuera todos, pretende ser desoído por quienes ahora se han encaramado en el poder.

Para el proletariado y su partido, para las fuerzas progresistas, para los revolucionarios, el actual escenario es propicio para levantar un Programa de Clase movilizador, que permita, aún en las condiciones de desprestigio de la "democracia" representativa, enfrentar al imperialismo yanqui y sus aliados, desenmascararlos y combatir sus formas de dominación como el Plan Colombia, Tratado de Libre Comercio, privatizaciones; es decir, todo su arsenal neoliberal.

Es preciso que este Programa de Clase ponga en primer plano la lucha reivindicativa y política en la que constan aspectos como la seguridad social, salarios dignos, empleo, derechos humanos, soberanía nacional. En este camino, cabe tener la decisión de construir un fuerte movimiento de masas que libre permanentes combates y acumule fuerzas parea la liberación social y nacional.

La lucha del proletariado será fructífera si concomitantemente con el enfrentamiento a la burguesía y al imperialismo combate al revisionismo; fortaleciendo su partido, formando miles de cuadros revolucionarios altamente capacitados, profesionales, dedicados por entero a la labor conspirativa e insurreccional

UNIVERSIDAD, NEOLIBERALISMO Y VIOLENCIA

Como reflejo del sistema imperante, la universidad ecuatoriana sufre una grave crisis que no encuentra ni los caminos ni el esfuerzo para su solución.

Después de la derrota del grupo ATALA que sembró el terror en las universidades en la década 1970-1980, bajo la protección de sectores reaccionarios de las fuerzas armadas y de la oligarquía guayaquileña, se inició una época en la que la universidad buscaba la implementación de una reforma que nunca fue lo suficiente ni profundamente debatida, razón por la cual no cumplió con las expectativas esperadas por el país.

En esa búsqueda, lo único realmente claro, fue el papel del movimiento estudiantil en la lucha contra la dictadura y el imperialismo, especialmente, en contra de los monopolios petroleros Texaco y Gulf que finalmente fueron expulsados y reemplazados por la empresa estatal CEPE.

La tan ansiada Reforma Universitaria que debía llevar a la universidad ecuatoriana a liderar el cambio en la educación del país y al desarrollo de la ciencia y la tecnología, no alcanzó su propósito por varios factores, entre ellos, por la actitud de clase del Estado burgués y los gobiernos de turno, cuyo sometimiento a los intereses imperialistas norteamericanos especialmente, impidió los fines de la Reforma en el un caso, y en el otro, el aparecimiento de actitudes fundamentalistas, sectarias y una evidente incapacidad para proponer y ejecutar un plan que contemplara junto a sus altos fines académicos, el papel activo de la Universidad ecuatoriana en la transformación social, política y económica del Ecuador.

Esta manifiesta inmovilidad y estancamiento de la Universidad ecuatoriana no pudo ser superada y los cambios operados en la correlación de fuerzas a nivel mundial con la derrota del llamado "campo socialista" y la imposición de la hegemonía norteamericana y el modelo neoliberal como nueva variante del capitalismo imperialista, encontró a la educación superior del país sin metas y sin propuestas para enfrentar esta nueva etapa, por lo que las universidades sólo atinaron a proponer equivocadamente que había que preparar a los nuevos profesionales con capacidad para competir en el mundo capitalista; y, ante la negación de recursos estatales, impusieron costos en la oferta educativa.

En este escenario, el movimiento estudiantil universitario manejado por la nueva avanzada de las clases dominantes, los revisionistas del PCMLE-MPD, acrecentó su desmovilización y su dispersión orgánica. El revisionismo, desde su incursión en la universidad ecuatoriana buscó hegemonía para obtener prebendas y canonjías a través del chantaje político y el terror, en medio de una vocinglería de izquierda pero con una práctica de derecha.

Ellos -el PCMLE-MPD-, han venido utilizando como método para mantener en sus manos las organizaciones estudiantiles como la FEUE, la violencia con bandas armadas y garroteros, amenazando y agrediendo a todos quienes suponen sus enemigos para asaltar las direcciones de las universidades como lo han hecho, particularmente, con la Universidad Central del Ecuador y la Universidad Luis Vargas Torres de Esmeraldas.

Para los revolucionarios, es imperativo trabajar por la recuperación del rol histórico que deben asumir las universidades y principalmente el movimiento estudiantil, para asumir el desarrollo de la educación, la ciencia, la técnica y la cultura en la lucha por la transformación de las caducas estructuras del país; para generar y desarrollar la organización, unidad y lucha de la juventud con visión de futuro, devolviéndole a la Universidad su condición de voz crítica de la sociedad y generadora de los más altos valores humanos.

TLC, PATENTES Y BIOPIRATERÍA

Los derechos de propiedad intelectual, hacen referencia al control de la biotecnología, los recursos genéticos y la sabiduría de los pueblos. Entre los derechos de propiedad intelectual también está el registro de patentes de plantas, animales y semillas. Los acuerdos, en el marco del TLC, privilegian los derechos privados de las transnacionales, en detrimento de los derechos de las comunidades locales, de su herencia genética, de la sabiduría ancestral y medicinas tradicionales.

Vale, definir primero, una cuestión de principios: ¿Es aceptable que una empresa privada patente variedades de vida: una planta, un animal? ¡No!, no es justo ni ético.

Uno de los puntos clave de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, TLC, entre Ecuador, Colombia, Perú y Estados Unidos, es el que se refiere al capítulo de propiedad intelectual y patentes, en el cual Washington se muestra cada vez más exigente y menos flexible. Presiona para que se acepte la ampliación de lo patentable y la extensión de los derechos intelectuales, esta área confirma qué es estratégico para el imperio.

Si en siglos anteriores la capacidad de producir y distribuir bienes marcó las diferencias entre países, el recurso crítico para ampliar la brecha es ahora el conocimiento. En la medida en que el conocimiento sea privativo de una sociedad durante mucho tiempo, su poder sobre los demás se incrementará y extenderá. De allí la importancia que el imperio concede a las patentes biotecnológicas. Pero como la biodiversidad -la variada riqueza del mundo natural- es sobre todo patrimonio de los países y pueblos latinoamericanos, el interés, también, estratégico de los poseedores de esos bienes consiste en defenderlos de los monopolios y explotación capitalistas.

Los partidarios de la propiedad biológica señalan que no se trata de patentar descubrimientos sino inventos; es decir, productos que incorporan una innovación. Detrás de esto se esconden innumerables abusos, falsedades y engaños. Muchas firmas han entrado a saquear la sabiduría de comunidades tradicionales y se apresuran a obtener patentes sobre conocidos productos de las selvas americanas, así ocurrió con la ayahuasca amazónica, materia de una costosa disputa de derechos tras ser patentada por una multinacional.

El patentamiento de plantas, animales y semillas por parte de las transnacionales cae en el plano de la biopiratería de las patentes biológicas. Declaramos la protección de nuestra biodiversidad como interés estratégico, soberano y ético.
Por último, el patentamiento es estrictamente territorial; Estados Unidos tiene la completa autonomía de decidir qué patenta o no en su jurisdicción. De igual manera, los países andinos y latinoamericanos tenemos la facultad de exigir en nuestros territorios se respete el régimen de acuerdo a los recursos genéticos. Debemos impedir que se hipoteque el derecho de las presentes y futuras generaciones a conservar y disfrutar de la naturaleza.

LAS AUTONOMÍAS

A los sectores de izquierda nos corresponde profundizar en el análisis de determinadas propuestas, tomando en cuenta el carácter de clase de quienes las plantean.

Desde el Banco Mundial, instrumento del imperialismo norteamericano, se impulsan la descentralización y autonomías; y, aún la participación ciudadana, como instrumentos para descargar la crisis en los organismos seccionales y éstos en el pueblo. Por ello, en Guayaquil avanza el proyecto de constituirla en ciudad-estado, con el denominado "Proyecto Singapur".

Aprovechando el movimiento insurreccional del 20 de abril, la derecha más oscurantista del país representada por Jaime Nebot, Alcalde de Guayaquil y los socialcristianos dirigentes de la cámaras de Guayas, han proclamado "las autonomías de derecho", con las que pretenden el más burdo separatismo, primero de Guayas y luego de otras provincias de la Costa ecuatoriana. Con esta tesis burguesa se pretende la destrucción de la unidad nacional, el fomento del regionalismo y la quiebra definitiva de las provincias pequeñas y pobres.

La construcción de poder popular desde abajo, implica necesariamente ir desligando a los organismos seccionales de la influencia del Estado burgués para evitar ser presionados e ir desarrollando una economía autosustentable, solidaria y equitativa, que tenga como instrumento político la democracia participativa.

Por lo tanto, la lucha contra el bicentralismo, por la descentralización y desconcentración de servicios y por la autonomía política de provincias y regiones será una tesis revolucionaria si la conducen los sectores democráticos y progresistas; y, será un instrumento de consolidación del capitalismo, si la dirige la burguesía.

Con esta visión de clase, los comunistas en los gobiernos locales, buscamos cambiar los contenidos de las políticas económicas y sociales, para que sirvan a los intereses revolucionarios. La aplicación de esta línea, nos permitirá constituir los gobiernos locales autónomos como una tarea indispensable que sirva para preparar el asalto definitivo del poder político en este país.

Hagamos de cada Junta Parroquial o Municipio en el que estén nuestros representantes, un ejemplo de lo que el poder popular puede hacer en beneficio de oprimidos y explotados.

EL INVISIBLE PUEBLO Y SU INFINITO PODER

La presión popular fue mucho más que el régimen político. Al colapso del "Estado de Emergencia" que impuso Lucio Gutiérrez el viernes 15 de abril, solo 19 horas después, le sucedió el derrumbe de la Corte Suprema, el domingo 17; y, el 20 de abril, su derrocamiento por la insurrección del Quito rebelde.

Desesperados frente al crecimiento de la marea humana de repudio e indignación, la pretensión de usar toda la fuerza represiva concentrada en Quito, se deshizo como una pompa de jabón. El Congreso rodeado por una multitud de miles de "forajidos", que incluían niños, ancianos y mujeres, aprobó por unanimidad de los diputados asistentes el cese de la Corte Suprema, incluso con los votos del PRE de Bucaram, pretendido beneficiario de su efímera existencia, del Partido Socialista y del Movimiento Popular Democrático, con quienes, Lucio, en diciembre, armó su mayoría para instituirla. Así dos de sus principales metas, el sostenimiento del gobierno de Lucio y su impunidad y el retorno de los ex presidentes Bucaram y Noboa y del ex Vicepresidente Dahik, que el pueblo los consideró lesivos a su dignidad, no han tardado en ser simplemente aplastados.

El pueblo y su infinito poder

El invisible pueblo, se hizo cada minuto más visible a sí mismo y empezó a reconocer su propio rostro, su dignidad sagrada y su fuerza volcánica.

Ocurrió que el pueblo empezó a recuperar su propia imagen, la de sí mismo, a valorar su imaginación y a descubrir que su dolor individual, personal, es colectivo. No es que la vida no nos pertenece, no, la vida es nuestra. No es que la Patria no nos pertenece, no, la Patria es nuestra.

La condecorada arrogancia del poder

La arrogancia del poder, del gobierno de Lucio y sus aliados el PRE, el PRIAN, el MPD y el Partido Socialista y de la "oposición" liderada por el partido Socialcristiano, la Izquierda Democrática y Pachakutik, le llevó a actuar por la vía de la inercia, aquella que excluye el movimiento, el cambio y la revolución. Creyeron que las fuerzas mecánicas de la capácidad de represión del Estado y la amenaza del terror podía intimidar al pueblo de Quito.

El gobierno al que ese extraño escenario político había protegido, en el fondo para cumplir con la orden del Departamento de Estado, de Condoleza Rice y del Pentágono y su Comando Sur, que incluso llegó a enviar a una autoridad top level, el General Meyers, para condecorar a Lucio el 11 de abril pasado, en clara señal de apoyo, colapsaba inexorablemente, ante los ojos del indolente régimen político sumido en la impotencia de su propia implosión.

Se desata la ira popular

Los "forajidos" se autoconvocaron para el 19 de abril frente a la Cruz del Papa. El propósito era realizar una marcha multitudinaria para ir al Palacio de Carondelet y echar a Gutiérrez. Lucio, amenazó con movilizar sus hordas. En Guayaquil, empezaron a reclutar sicarios, formando bandas paramilitares de claro corte fascista. La FEINE, se prestó para llevar a la ciudad a 2 ó 3 mil indígenas. Ordenó la concentración de miles de policías y soldados y los equipó con pertrechos especiales que incluían el temido gas mostaza, las bombas lacrimógenas con pimienta, perros rotwiler de asalto, caballos…

El martes 19 fue un día pleno de promesas. La gente desde las primeras horas se organizaba para la concentración, preparaban sus banderas tricolores. A las 5 de la tarde una marea humana, con la alegría de la dignidad estaba ya reunida. Luego empezó la marcha por Quito. Kilómetros y kilómetros de personas avanzaban hasta que llegaron frente al parque de La Alameda, donde les esperaba atrincherada la represión gutierrista. La gente llegó e inesperadamente, como en una guerra, los policías dispararon masivamente sus bombas; Mónica Fernández, viendo que su madre era agredida, se abalanzó a los policías demandándoles que no toquen al pueblo, luego de sacudir las escarapelas de un policía, cayó desmayada, asfixiada. En un lugar próximo, Julio García, fotógrafo chileno, que ha laborado en el país durante décadas, luego de señalar a la policía que no se use la brutalidad como arma, también cayó desplomado. Mónica pudo ser reanimada, Julio muy afectado, fue llevado al hospital y murió. Su vida ha quedado sembrada en la historia de esta Patria.

La gente buscó todas las vías alternativas y fue rompiendo el cerco policial. Los manifestantes llegaron a las inmediaciones mismas del Palacio de Carondelet, a dos cuadras.

Fue una noche de inspirada batalla para los forajidos y de terror para Lucio, que nervioso sentía inminente el ingreso de la gente al Palacio y ordenaba reprimir y reprimir, olvidándose que alguna vez dijo que se unió a la insurrección popular del 21 de enero del 2000, porque no podía reprimir ni disparar contra su pueblo. Su máscara se había deshecho, la verdadera imagen estaba ahora frente a él. La única cosa que se le ocurrió, más allá de las vacías palabras llamando a la paz, fue intensificar la represión. Llamó a su primo Renán Borbúa y él anunció que desde Guayaquil avanzaba a Quito con 5.000 personas para defender al gobierno de Lucio.

Amaneció y los buses de mercenarios avanzaban con la protección de la policía. El pueblo se enardeció. En la Escuela Politécnica Nacional, los estudiantes salieron a impedir el paso de los buses de las bandas gutierristas, una mujer cayó de un bus y fue arrollada por una tanqueta del ejército que la dejó botada en el piso, ya estaba muerta.

Reaparecen los parlamentos y asambleas

En las vías de acceso a Quito, la gente salió masivamente a cerrar el paso exponiendo su vida. En el Valle de los Chillos los "forajidos" se concentraron en la avenida Rumiñahui y cortaron el paso. Los buses con sicarios llegaron, pero no pudieron enfrentar al pueblo, buscaron salir por donde les sea posible. La gente empezó a hablar en los altoparlantes improvisadamente instalados para seguir los acontecimientos, iban exponiendo sus ideas, una expresión de revolución en curso.

Plantearon la necesidad de constituirse en un parlamento o asamblea del pueblo, para en ese organismo ejercer colectiva y libremente la soberanía y luchar porque su lucha no les sea arrebatada, como ocurrió con los derrocamientos de Bucaram y Mahuad. Insistieron en que se vaya Lucio y todos los actores de una partidocracia que usurpó los derechos políticos al pueblo. En defender la soberanía de la nación, impidiendo que el Ecuador se involucre en el Plan Colombia, expulsando al Comando Sur de EE.UU de la Base de Manta y rechazando el TLC con el cual se pretende destruir completamente la soberanía económica de la nación.

Lucio empieza su huída

La gente se organizaba para marchar hacia la Academia de Guerra, situada muy cerca, cuando las noticias informaron que el Congreso cesó a Lucio. La gente recibió con emoción esta nueva victoria, pero inmediatamente empezó a gritar: ¡que se vayan todos!.

Luego de cantar el himno nacional, la gente tomó el micrófono y explicó lo que pensaba. No podemos permitir que los partidos vuelvan a destruir nuestro país, queremos que se vayan todos. La Asamblea Ciudadana se instaló en un debate, donde propuso la necesidad de una consulta popular para por la derogatoria de la ley de partidos, un nuevo estatuto electoral que garantice plenamente los derechos políticos de los ciudadanos y una Asamblea Constituyente, que debería basarse en los parlamentos populares o ciudadanos, para que el pueblo participe desde el barrio, la parroquia, el cantón, la provincia en las decisiones sobre la vida de la nación.

Luego de que el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, anunció que le retiraban su respaldo al Presidente, el pueblo que había permanecido desde la noche anterior en las inmediaciones de la casa de gobierno, irrumpió en la Plaza de la Independencia, con sus banderas amarillo, azul y rojo, bajo el grito: ¡Fuera todos!, ¡Fuera todos!

Lucio salió del Palacio en un helicóptero, en precipitada fuga. Fue al aeropuerto, donde la gente ocupó la pista para impedirle decolar y terminó la noche asilado en la legación de Bras

il, cercada también por el pueblo.

El Congreso reunido en CIESPAL, al norte de Quito, fue rodeado por el pueblo, que igualmente demandaba ¡fuera todos!. El nuevo Presidente, Alfredo Palacio, tuvo serias dificultades para salir de allí.

El pueblo busca su camino

Al ¡fuera Lucio! que gritaban en todo Quito, la voz ¡fuera todos!, está indisolublemente ligada. Las maniobras del Alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, y los socialcristianos para hacerse presente con una manifestación en su ciudad quedaron en el vacío. Lo mismo ocurre a todo el espectro de los partidos de derecha y la seudoizquierda que comparten la responsabilidad de haberle conducido al país al infierno del neoliberalismo. Y ocurre también con la Embajadora de Estados Unidos, que hasta última hora fue a visitar a Lucio en el palacio. El pueblo en oposición a todos ellos avanza en construir sus parlamentos y asambleas para recuperar sus derechos políticos y el ejercicio pleno de su soberanía, para socializar el poder, superar las condiciones de opresión en la que se debate y asumir la reconstrucción de su Patria, liberándola de la tutela colonial extranjera.