ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL  PARTIDO DE LOS TRABAJADORES DEL ECUADOR

versión digital

EDICIÓN DE JUNIO DEL 2005

EDITORIAL.

PODER POPULAR CONSTITUYENTE

Tras las jornadas de abril, el imperio muy preocupado, ha salido al frente para atacar a los forajidos calificándolos de anarquistas, utilizando para este propósito a la derecha socialcristiana.

De su parte, la derecha aprovechándose del momento ha puesto en el tapete nuevamente las autonomías, porque está claro para la burguesía que el crecimiento de la lucha popular se les va de las manos, por ello, una forma de control, al menos en Guayas y parte de la Costa, son las autonomías.

El nuevo momento político del país, va a tener que enfrentar la crisis del sistema generada por el neoliberalismo que no está resuelta ni la va a poder resolver Palacio; a medida que se caigan los precios del petróleo, que se implementen los dictados del FMI y del Banco Mundial, la crisis se agravará afectando la economía nacional lo que determinará la explosión social.

El pueblo ecuatoriano, dolido y enojado con la crisis generada por la burguesía y su sistema, se levantó para terminar con los causantes de la misma, generando una situación pre revolucionaria, en la que se demostró la madurez y la concienciación política de las masas.

El planteamiento de fuera todos significa acabar con toda la superestructura capitalista, implica una gran responsabilidad política que asume el pueblo ecuatoriano, en la búsqueda de acabar con todos los grupos de seudodirigentes.

El gobierno de Palacio no responde a las aspiraciones populares, ante ello, el nuevo proceso de recomposición política del país con nuevas formas organizativas y de lucha, deberá llevarnos a la construcción de la propuesta alternativa que necesita el Ecuador. Palacio, en su desesperado afán por lograr una base social de apoyo a su debilitado régimen, invitó a las asambleas soberanas (forajidos) para tomar sus opiniones con respecto al nuevo gobierno y ahí, el pueblo le planteó que está en desacuerdo con lo que viene haciendo, que está en contra del TLC, del Plan Colombia, de la política neoliberal del imperio.

Al pueblo no le queda otro recurso que enfrentar las políticas del gobierno a través de las asambleas populares, de la movilización popular para que se vayan todos.

En este momento, el único poder popular posible es el constituyente, por lo que es imperativo impulsar las asambleas populares donde se debata el Ecuador que queremos.

LAS TAREAS INMEDIATAS DE LAS ASAMBLEAS SOBERANAS

 Es necesario continuar con la lucha hasta que se vayan todos, lo cual entraña la salida de todos los representantes de las clases dominantes y el imperialismo de los órganos del Estado.

 

Un resultado históricamente valioso del proceso revolucionario en nuestro país son las expresiones organizativas de poder popular que se repiten en estos últimos cinco año, las mismas que tomaron forma en los llamados Parlamentos Populares en el año 2000 y en las Asambleas Populares Soberanas en las jornadas de abril con la Rebelión de los Forajidos.

Estas organizaciones aparecieron en el momento más alto de la disputa de poder entre el imperialismo, las clases dominantes y los sectores populares, los primeros por continuar dirigiendo el Estado y los segundos por provocar un cambio profundo en las estructuras de la sociedad haciéndose del poder político.

Los dos momentos históricos generaron un fuerte estremecimiento entre los grupos de poder tradicionales que cuestionaron el programa o mandatos y los ejercicios de poder nacidos de la acción popular en sus órganos de decisión política.

La particularidad del presente momento es que al contrario de lo que aconteciera con los Parlamentos Populares que se disolvieron luego de los acontecimientos del 21 de enero, las Asambleas Populares Soberanas siguen conformándose en Quito y en el resto de provincias del país, las mismas, son acompañadas con la movilización social y bajo la consigna de "Que se vayan todos para refundar la República".

¿Cuáles son las tareas políticas asumidas por las Asambleas Soberanas por la refundación del país?:

Primero, continuar con la lucha hasta que se vayan todos, lo cual entraña la salida de todos los representantes de las clases dominantes y el imperialismo, integrantes actuales de los órganos de poder del Estado y la conformación de un nuevo poder nacido desde abajo para la constitución de una nueva República.

Segundo, la discusión y aprobación de las reformas políticas del Estado que permitirían los cambios profundos que reclama la mayoría de ecuatorianos, para lo cual exige que el actual gobernante convoque una consulta popular para la aprobación o no de la participación en el país del TLC, para la salida de la bota extranjera de la Base de Manta, la realización de una Asamblea Nacional Constituyente, la forma en que ha de conformarse dicha Constituyente, la cesación inmediata del Congreso y demás órganos de poder del Estado cuando los constituyentes se instalen y asuman su tarea y la delegación de poder para que sea ésta Constituyente la que nombre a quienes deben integrarse en las diferentes funciones del Estado.

Tercero, nombrar veedurías para controlar y fiscalizar a todos los funcionarios públicos, a los gobiernos locales, al gobierno nacional, a todos los poderes del Estado, a las Fuerzas Armadas y la Policía.

Cuarto, elaborar mandatos locales que acojan las urgentes necesidades de la población y aprobar un mandato nacional único para exigir su cumplimiento con la movilización social.

Quinto, reproducir la organización de Asambleas Soberanas territorialmente desde el barrio, la parroquia, el cantón, la provincia, hasta llegar a la Asamblea Nacional; organizar, asimismo, asambleas sectoriales por el tipo de actividad de las personas que la conformen.

Sexto, estructurar un funcionamiento con coordinación, de acuerdo con las normas del derecho parlamentario y con voluntad profundamente democrática, lo cual significa que deben debatirse lo más ampliamente posible y con toda intensidad los temas que se traten y luego tomarse resoluciones en el mejor de los casos por el consenso y si no es posible, por la decisión democrática de las mayorías.

Séptimo, establecer comisiones de trabajo para el tratamiento de los diferentes ámbitos de la vida de la sociedad: política, económica, social, de la soberanía, de la seguridad y Octavo, impulsar un proceso de identificación y conocimiento profundo de cada uno de los integrantes de las Asambleas a fin de que se impida la acción de los infiltrados que pretenden descomponer la organización de las asambleas y descaminarlas de sus objetivos.

Noveno, realizar encuentros locales parroquiales, cantonales, provinciales y uno de carácter nacional para oficializar frente al pueblo sus Asambleas Soberanas por la Refundación del país, a fin de que sean sus legítimas representaciones e instrumentos de poder para provocar los cambios revolucionarios en la sociedad.

Que se vayan todos

PARA REFUNDAR EL PAÍS

ASAMBLEA CONSTITUYENTE SOBERANA: ¡¡SI!!

Los procesos insurreccionales no tienen una sola lógica ni una misma expresión pero en todos hay una notoria dirección contra el poder. La "revolución de los forajidos" o "de abril", como algunos han dado en llamar al proceso que echó fuera a Gutiérrez, no se limitó a derrocar al régimen como en ocasiones anteriores y, más aún, ha resquebrajado el poder.

Bajo una justa y oportuna orientación de no apoyar a ninguna de las facciones burguesas que todavía protagonizan las enconadas disputas que se expresan en las pretensiones por poner Cortes, Tribunales y más funcionarios al servicio de una de ellas, la mayoría del pueblo de Quito (y luego, en todo el país) se levantó bajo la consigna "Que se vayan todos para refundar la República" y que incluía una clarísima definición no solo en el sentido de poner al margen de la dirección del Estado a los partidos políticos de la oligarquía y a los seudo populares, sino en el de parar sus voraces apetitos vendepatrias por los que estaban empujando las negociaciones del TLC y el involucramiento militar en el Plan Colombia, en franca sumisión al imperialismo.

Ahí es donde se acuña la histórica posición de recuperar la legitimidad del poder para la población y emprender en un proceso que, teniendo como mira estratégica esa refundación que implicaría -en principio- la creación de las condiciones para resolver los problemas que afectan a la gran mayoría, debe atravesar la necesidad de integrar y poner en funciones una Asamblea Constituyente que haga saltar el modelo neoliberal y ponga en aprietos al sistema capitalista, a la vez que trace las líneas maestras del "Ecuador que queremos" desde las posiciones populares y patrióticas.

Un proceso de semejante dimensión histórica debe ser apoyado con toda entrega por los revolucionarios, aportando a construir y desarrollar las Asambleas Soberanas para que las masas se eduquen en su vocación política y de poder; procurando acumular fuerzas facilitando la participación de los sectores más interesados en la solución revolucionaria de la crisis; propiciando construir un escenario en el que surjan nuevos líderes políticos del pueblo y se coopte nuevos militantes; y, para que el pueblo confirme y aprenda que si se une, se organiza y lucha, tiene plena capacidad de decidir su futuro y puede someter a los órganos estatales a su voluntad.

Nuestro rol debe llevarnos a discutir en nuestros organismo dónde, cuándo y cómo vamos a impulsar la organización o consolidación de asambleas soberanas. A nosotros nos corresponde elaborar propuestas para difundirlas y someterlas al debate de la población. La fuerza y justeza de nuestras ideas marxistas, revolucionarias, lejos de imponerse podrá persuadir a la población de la necesidad de preservar la voluntad soberana en sus asambleas y sobre la urgencia de construir propuestas de cómo debe ser nuestra sociedad en adelante y no solo en relación a la vida política sino sobre la totalidad de aspectos de la vida del pueblo. Lograr que esas propuestas se conviertan en mandatos que deben ser observados al momento de elaborar la Constitución de la Nueva Democracia y la Soberanía y sean los referentes para exigir el rendimiento de cuentas a los representantes y juzgar su lealtad con los intereses de las masas, es una tarea que no podemos librarla a la espontaneidad.

Los patriotas, demócratas y revolucionarios, de otra parte, debemos tener claro que nuestro camino a la Asamblea Constituyente requiere que, previamente, se cambien las reglas electorales a fin de que no existan trabas para la participación de los representantes de las masas y, a diferencia, ellas se dirijan a exigencias o prohibiciones contra los representantes de los partidos políticos oligárquicos y seudo populares que ya han intervenido en el poder y han causado la crisis política, moral, económica y social que nos sacude.

El proceso está en marcha y es un proceso nuevo en esta parte del continente y es crucial que podamos, de una parte, profundizar el proceso de desprestigio y debilitamiento que sufre el poder burgués e imperialista; y, de otra, aprovechar la efervescencia y decisión de las masas de imponer su voluntad y caminar hacia transformaciones trascendentes. Lo que se logre va a depender de nuestra decisión y compromiso revolucionario.

TRATADO DE LIBRE COMERCIO Y EL "NUEVO" GOBIERNO

Alfredo Palacio, asustado del mandato popular, el mismo día de su posesión, frente al TLC se pronunció señalando que un país no debe temer a realizar acuerdos comerciales en igualdad de condiciones con otro país, y fue más allá, dijo que si el Tratado de Libre Comercio se firma con Estados Unidos, no se puede negociar salud y educación.

Lo que Palacio si sabe pero no lo dijo es que Estados Unidos no negocia en igualdad de condiciones, ellos imponen las reglas de juego; y, la salud y la educación en el TLC, no son derechos de los pueblos sino mercancías.

Después de poquísimos días, el gobierno ha cambiado de discurso, no solo por el tirón de orejas porque ésa es su naturaleza. Ahora señala que va a respetar los acuerdos internacionales firmados por anteriores gobiernos, es decir, sigue el dogal del Plan Colombia y la Base de Manta, por poner un ejemplo, y en torno al TLC, continúan las negociaciones.

Lo que ha hecho el "nuevo" gobierno, es cambiar al jefe del equipo negociador y colocar a Oswaldo Molestina, mantener una parte del anterior equipo e incorporar, entre otros, a Blasco Peñaherrera Soláh y Francisco Alarcón.

Molestina, Peñaherrera y Alarcón, son conocidos burgueses proimperialistas, neoliberales de tomo y lomo, de ellos no se puede esperar nada en bien de la patria, seguirán en los mismos términos con las negociaciones, incluso ya se anuncia que la décima ronda, que será en Guayaquil, puede ser la última.

El pueblo ecuatoriano debe preparar mayores combates, el TLC debe ser materia de una consulta popular, la lección de los forajidos debe ser aprendida y ella ratifica, a los 157 años del Manifiesto Comunista, que la historia de las sociedades hasta nuestros días, es la historia de la lucha de clases.

Suspender las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, cesar al equipo negociador e incluir en la consulta el tema de la firma del TLC, es lo que exigimos a Palacio y proponemos impulsar una política alternativa de integración y respaldar todas las iniciativas de unidad Latinoamericana.

De la integración neoliberal a la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe, ALBA.

EL PARTIDO REVOLUCIONARIO Y LA INSTITUCIONALIDAD BURGUESA

 La participación del Partido del proletariado en la institucionalidad burguesa, no es un fin en sí mismo, es sólo un instrumento para la acción revolucionaria. El Partido debe mantenerse en guardia permanente.

En la actual situación del país, caracterizada por nuestro Partido como pre-revolucionaria, surge al debate el tema de la institucionalidad burguesa y la posición de los revolucionarios.

En diversos foros y publicaciones se repite con insistencia, que el modelo económico y social se encuentra agotado, en bancarrota, debido al fracaso del neoliberalismo y del capitalismo, que han sumido en la pobreza a cientos de millones de personas en el planeta, en contraste con la concentración de riqueza en los monopolios de los países capitalistas.

Para el análisis, es necesario, dejar en claro que los monopolios son una expresión del capitalismo convertido en imperialismo, cuya otra faceta es el militarismo; en definitiva, el estado elevado a aparato de conquista y dominio, tanto en lo interno como en la relación internacional, especialmente.

Queda claro entonces, que los monopolios, no son lo que algunos pretenden, presentarlos como una entelequia, como una expresión de imperio económico que ha superado la época de las naciones imperialistas, anulando la existencia de la contradicción entre el imperialismo y las naciones oprimidas. Nada más falso.

La actual invasión de los Estados Unidos a Afganistán e Iraq y la intromisión del imperialismo en Colombia y el enclave de la Base de Manta, son un bofetón a quienes pretenden meternos gato por liebre para confundir en unos casos, o para ocultar su traición a los principios de la lucha de clases y de la revolución internacional.

Pero, la afirmación justa del fracaso del capitalismo y del neoliberalismo como modelo económico, conlleva también, el fracaso de la institucionalidad burguesa. Sin embargo, eso no significa que vayan a desaparecer por sí solas, para ser reemplazadas por formas nuevas.

La institucionalidad burguesa, las elecciones, el parlamentarismo, el presidencialismo y otras formas de la "democracia" representativa han fracasado, no han resuelto los problemas del pueblo y la nación. Pese a ello, no podemos afirmar que el pueblo ya los ha rechazado como parte de la institucionalidad del estado ecuatoriano, porque aún sigue creyendo en ello, atesora la esperanza de que otros actores puedan construir bienestar para todos.

Para nosotros los comunistas, el estado burgués debe ser enterrado para construir una nueva forma de estado, de democracia proletaria; pero, esta aspiración de los revolucionarios, significa que trabajemos para que toda la sociedad asuma la necesidad de la transformación social y esté dispuesta a impulsar la insurgencia popular revolucionaria. Debemos señalar, con honradez, que no toda la sociedad hasta ahora, ha asumido una postura radical con respecto a este tema.

Los reclamos de cambio por parte de la sociedad ecuatoriana y la caracterización de esta etapa como pre-revolucionaria, con momentos insurreccionales como el derrocamiento de Lucio Gutiérrez, evidencian indudablemente un gran potencial revolucionario que va acumulándose y que necesita de una organización serie, responsable, fuerte, que pueda llevar a las masas a un salto cualitativo: un cambio revolucionario.

En el imaginario de las masas, en la gesta de abril, que no contó con una participación en todo el territorio, ni de todas las clases revolucionarias, se hicieron evidentes las limitaciones. Las banderas de lucha de respeto a la democracia, a la Constitución, pese a que fueron movilizadotas, muestran que esos valores que fueron también la frontera del reclamo, fueron banderas de un segmento poblacional que cree en ellos como forma de orden social.

La consigna de ¡fuera todos, refundación del país!, que mostró una propuesta de vanguardia y que unificó a loa población, no pudo romper la vieja maquinaria del estado, pero sí, le ha asestado un gran sacudón, llegando hasta los límites reales que le impuso la falta de otras condiciones para profundizar la acción revolucionaria de las masas.

Pero, ¿qué hacer, qué postura debe adoptar el partido revolucionario ante la institucionalidad en la que aún cree la población ecuatoriana? ¿Debemos abstenernos de participar en las diversas instancias de la llamada "democracia representativa"?, ¿Será posible, como lo señalara Lenin, convertir al parlamentarismo, a la institucionalidad burguesa en un espacio para la lucha revolucionaria, para la denuncia, a fin de socavarla?

La tribuna parlamentaria y todas las formas de la institucionalidad, no deben cerrarse para el partido revolucionario. En la situación pre-revolucionaria que vive el Ecuador, sería un histórico error que nuestro Partido no pugne por llevar su voz a las asambleas populares , a una eventual y necesaria asamblea constituyente, al parlamento burgués.

Pero su condición de vanguardia exige que presione los cambios que configuren nuevas condiciones de participación social, que lidere las propuestas de "refundación" del estado, convertirlas en banderas de la acción revolucionaria.

Hay que romper los temores y resistencias creadas por la negativa experiencia de nuestro pasado reciente en que el nuevo revisionismo del PCMLE-MPD convirtió a esa alternativa popular en sirvientes del sistema y en enemiga de la revolución. A propósito las palabras de Lenin: "¿Queréis crear una sociedad nueva? ¡Y teméis la dificultad de crear una buena fracción parlamentaria de comunistas abnegados, convencidos, heroicos, en un parlamento reaccionario!" (La Enfermedad infantil del izquierdismo…)

La participación del Partido revolucionario en la institucionalidad, no es un fin en sí mismo, es sólo un instrumento para la acción revolucionaria, en ella, los representantes del proletariado y de las clases revolucionarias deben ser meticulosamente escogidos, observados permanentemente; y, deben rendir cuentas de su gestión, someterse a la orientación revolucionaria y actuar bajo su mandato.

El proletariado y las fuerzas revolucionarias deben mantenerse en guardia permanente, no sólo en la acción institucional, sino en todo momento, contra las desviaciones reformistas y revisionistas que puedan apartarlos de su lucha por la toma del poder, la revolución y el socialismo, actuando con energía, sin dilaciones para extirpar de raíz todo lo que amenace su propia existencia.

Queda entonces para el Partido, la tarea de diseñar la táctica que haga posible la participación suya y de las más amplias masas en la institucionalidad, entendida como lo hemos señalado, como parte de un fin estratégico.
 

LA ASAMBLEA SOBERANA POR LA REFUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA AL PAÍS Y AL GOBIERNO DE ALFREDO PALACIO

En las jornadas de abril, el pueblo expresó en las calles un mandato: "Que se vayan todos, para empezar a refundar la República".

La salida del dictador fue un primer paso. Ahora nos toca garantizar que se cumplan las exigencias de un cambio profundo, en la defensa de la dignidad y la soberanía nacional, en el paso a una democracia participativa y con representación directa, basada en la soberanía popular, la reactivación productiva, el combate a la corrupción y la impunidad, la eliminación del monopolio político de la partidocracia, la refundación del Congreso, de la justicia, de los tribunales y de los organismos de control.

La refundación del Ecuador se expresa en un mandato que se fue construyendo en las calles y en la organización. Planteamos que el nuevo Gobierno adopte las siguientes medidas:

·         Convocar a una Asamblea Constituyente, sin los partidos políticos oligárquicos o seudopopulares, encargada de modificar las reglas de la vida democrática. Para ello, convocar previamente una Consulta Popular sobre los temas fundamentales, y la creación de normas que garanticen la amplia y mayoritaria participación de la población, empezando por un nuevo Estatuto Electoral.

·         Suspender las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, cesar al equipo negociador e incluir en la Consulta el tema de la firma del TLC. Impulsar una política alternativa de integración y respaldar todas las iniciativas de unidad latinoamericana.

·         Reducir el pago de la deuda externa al 15% del Presupuesto, empezando por reformar la Ley Orgánica de Responsabilidad, Estabilización y Transparencia Fiscal, para reorientar los recursos del FEIREP hacia el pago de la deuda social y ambiental, especialmente en educación y salud, la reactivación productiva, la constitución de un fondo de estabilidad energética y la creación de fuentes de empleo.

·         Para empezar la recuperación de la soberanía, suspender el acuerdo de la Base de Manta, la creación de otras bases militares norteamericanas, detener la participación en el Plan Colombia; y, negarse a reconocer la inmunidad a los funcionarios y los soldados norteamericanos.

·         Detener los afanes privatizadores de nuestros recursos claves: petróleo, seguridad social, electricidad, telecomunicaciones, recursos hídricos, biodiversidad, registro civil, salud; y, promover una política de efectiva modernización de las empresas públicas orientadas a la reactivación productiva. Un primer signo es declarar la caducidad del contrato de la Occidental.

·         Refundar la seguridad social, sobre la base del principio de solidaridad y responsabilidad intergeneracional; reorientación del ahorro de la seguridad social a la inversión productiva.

·         Detener las políticas de salvataje bancario: recuperar los fondos adeudados al Estado y al pueblo; extradición y cárcel para los banqueros corruptos; normar y controlar la política financiera a fin de evitar la especulación e impulsar políticas que garanticen la reducción sustancial de las tasas activas, para contribuir a la reactivación productiva.

·         No a la impunidad ante los delitos cometidos por el gobierno de Gutiérrez. Auditoría con control y veeduría ciudadana de los contratos estratégicos y el respeto a los derechos humanos por parte de los gobiernos en los 25 años de vida democrática.
 

Expresamos nuestra preocupación por la presencia de representantes de los grupos tradicionales en el Equipo de Gobierno de Palacio, así como por la renuncia del nuevo régimen a compromisos iniciales, sobre todo en torno a la Asamblea Constituyente y el TLC. Expresamos nuestro rechazo a la injerencia del gobierno norteamericano y sus empresas. Expresamos nuestra indignación por la actuación de la nueva mayoría PSC-ID-PK, en el Congreso, preocupada más de asegurarse el reparto de la institucionalidad que en iniciar un proceso serio de reorientación política del país, y mantenemos nuestra exigencia de que se vayan todos y que renuncien los diputados.

La lucha continúa. El mecanismo para construirla voluntad popular no está en las mesas de diálogo verticales manejadas desde el Gobierno, bajo el tutelaje de organismos internacionales. Para asegurar que la soberanía popular no sea burlada, nos constituimos en Asambleas soberanas con dos tareas. Vigilar para que se cumpla el mandato del pueblo y de los forajidos; y, legislar sobre los cambios que requiere el país. Buscaremos la unidad y coordinación con otras experiencias organizativas que se impulsan en las diversas provincias del país, para constituir un poder popular soberano.
 

XVI FESTIVAL MUNDIAL DE LA JUVENTUD Y LOS ESTUDIANTES

Caracas, la capital de la República Bolivariana de Venezuela será la sede del XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, que se desarrollará entre el 8 al 14 de agosto de este año.

Este evento juvenil se realiza en momentos que el poder capitalista del imperio y su globalización neoliberal, utiliza todos los medios disponibles para la conquista y la dominación de los pueblos, ante lo cual se levanta vigorosa la resistencia popular antiimperialista en la que juegan un papel de enorme importancia la juventud y los estudiantes.

Es en este marco de crisis del capitalismo y de explosión social en varias regiones del mundo que la juventud asume un mayor protagonismo en las acciones de lucha contra la guerra, la injusticia y la pobreza. Por ello, entre otras organizaciones juveniles y de estudiantes, en nuestro país, la Coordinadora Nacional de Estudiantes Universitarios del Ecuador, CONEU, ha resuelto su activa participación en la cita mundial.

Como pasos preliminares para lograr el éxito del Festival Mundial, los jóvenes ecuatorianos vienen construyendo comités preparatorios en diversas provincias del país, realizando foros juveniles, debates, seminarios y encuentros para ampliar el debate sobre los trascendentales temas que afectan a los jóvenes.

Participar en el Festival con una numerosa delegación de Ecuador, es un reto histórico para la juventud y los estudiantes de nuestro país.

AUMENTA REPRESIÓN EN GUATEMALA

 

Las organizaciones del movimiento popular guatemaltecas alertan la opinión pública nacional e internacional sobre la represión del gobierno de Óscar Berger contra los defensores de los derechos humanos en el país. Según el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), el año pasado hubo 122 ataques en contra de defensores de derechos humanos, de éstos 12 fueron allanamientos y 15 fueron asesinatos. Alrededor del 40% de estos ataques tienen un origen en la confrontación con un poder local. El resto tiene los patrones propios de operaciones de inteligencia de aparatos militares.

Este patrón es similar al ocurrido entre el 2000-2003 donde se contabilizaron 387 ataques de los cuáles 119 tenían indicios de participación de aparatos clandestinos de seguridad. Durante el gobierno de Alfonso Portillo se contabilizaron 68 allanamientos en cuatro años. "La cosa se agrava este año, hasta el 12 de mayo estábamos contabilizando 65 ataques, de los cuáles 15 son allanamientos", afirma la entidad.

Este mes hubo varios hechos de represión, como el intento de secuestro a Francisco Sánchez miembro de la agrupación Hijos para la Identidad y Justicia contra el Olvido y el Silencio (HIJOS); el allanamiento en la oficina de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC); y allanamientos en contra de la sede del Movimiento Nacional de Derechos Humanos en Santa Rosa. Además hubo intentos de allanamiento de la Central de Unión de Sindicatos de Guatemala (CUSG), Instituto Penal de Ciencias Comparadas (ICCPG), Central General de Trabajadores de Guatemala (CGTG), y de una vivienda particular de un miembro de Mesa Global y la Coordinación de ONGs y Cooperativas (CONGECOP) y de la Coordinadora de Acompañamiento de Austria.

Para el Bloque Antiimperialista las diferentes acciones que han sido llevadas a cabo, no han sido hechos aislados. Responden a una intimidación y clara represión por parte del Estado en contra de varios sectores que durante las jornadas de marzo y abril presentaron una fuerte resistencia al libre comercio y a las políticas imperialistas de Estados Unidos. IZQUIERDA REVOLUCIONARIA TRIUNFA EN LAS ELECCIONES DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LOJA

El Frente de Izquierda Universitario obtuvo una votación superior al 90% de los electores para todas las dignidades motivo de este proceso. El revisionismo apenas si pudo sacar una lista para cogobierno de los empleados.

La izquierda revolucionaria lojana representada por el Frente de Izquierda Universitario -FIU-, triunfó ampliamente en las elecciones de cogobierno realizadas el pasado 27 de mayo en la Universidad Nacional de Loja.

Este proceso electoral renovó la representación de estudiantes, empleados y docentes a todos los organismos de gobierno de la Alma Mater lojana: Junta Universitaria, Consejo Académico Administrativo Superior y Consejos Académicos de Áreas.

El Frente de Izquierda Universitario obtuvo una votación superior al 90% de los electores para todas las dignidades motivo de este proceso. El revisionismo apenas si pudo sacar una lista para cogobierno de los empleados.
Este triunfo del FIU, implica el reconocimiento de la comunidad universitaria a la correcta dirección política del actual gobierno institucional y su aporte al desarrollo material y espiritual del país.

Nuestro Partido saluda este importante paso de las fuerzas revolucionarias en Loja.

 

AMÉRICA LIBRE

MENOS AVANCES SOCIALES

A pesar de su creciente influencia política, los pueblos indígenas de América Latina han avanzado poco en materia económica y social durante la última década y continúan sufriendo altos niveles de pobreza, menor educación y mayor incidencia de enfermedades y discriminación que otros grupos, señala un nuevo estudio del Banco Mundial. El documento titulado "Pueblos indígenas, pobreza y desarrollo humano en América Latina: 1994-2004" considera cómo las condiciones sociales han evolucionado en los cinco países latinoamericanos con mayor población indígena (Bolivia, Ecuador, Guatemala, México y Perú) durante la última década, proclamada por las Naciones Unidas en 1994 como la Década Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo.

El estudio concluye que los pueblos indígenas representan 10% de la población de la región y el grupo más desfavorecido de América Latina. A pesar de que la incidencia de pobreza en América Latina es alta, la misma es particularmente severa y profunda entre la población indígena.

En Bolivia y Guatemala, por ejemplo, más de la mitad del total de la población es pobre, pero casi tres cuartos de la población indígena lo es. La pobreza entre los indígenas en Ecuador es cerca de 87% y alcanza 96% en las sierras rurales. En México, la incidencia de la pobreza extrema en 2002 era 4,5 veces mayor en las municipalidades predominantemente indígenas en comparación a las no indígenas, lo cual se encuentra por encima de la proporción de 3,7 en la década anterior. De todos los hogares pobres en Perú, 43% son indígenas.

El estudio señala aún que ser indígena aumenta la probabilidad de un individuo de ser pobre. Además los indígenas tienen menos años de educación; y, especialmente mujeres y niños, tienen menor acceso a servicios básicos de salud.